Viajes

Las Quesadillas y sopa de hongos de Hidalgo

| Sep 15, 2019 | Viajes | 0 comments

Ir a Huasca es toda una aventura desde el momento en que decides, qué ruta vas a tomar, si la carretera vieja, o la antigua, que te lleva de Pachuca a Real del Monte. La antigua ofrece un bellísimo espectáculo visual, con bellas panórámicas de la Ciudad, mientras subes sobre un monte árido, lleno de cactáceas coronado por el Asta Bandera, y El Cristo Rey.

Antes de llegar a Real del Monte, se encuentra la desviación a Huasca de Ocampo, al tomarla pasarás bajo un túnel, que es como cambiar de dimensión, ya que saliendo de él, te encontrarás con un bellísimo bosque lleno de coníferas, la temperatura incluso es distinta, y todo el ecosistema se transforma de inmediato, sumergiéndote en la atmosfera de estos pueblos mágicos.

Huasca se encuentra como 30 minutos delante de Real del Monte, recorriendo una carretera rodeada por coníferas que te harán sentir que te diriges a un lugar encantado. Y así es ya que Huasca es reconocido por todas las historias alrededor de los duendes, que según nos cuentan, arribaron a estas tierras con los mineros ingleses que venían a trabajar en las Haciendas de San Miguel y Santa María Regla, así que no te sorprendas si de pronto traes una trencita medio rara en el cabello o si algo se te pierde “inexplicablemente”, y si quieres saber más te recomiendo que visites el Museo de los Duendes.

Recomiendo comer en los portales, frente al mercado. La especialidad de la casa es la sopa de hongos, hechas en su mayoría con hongos recolectados en las montañas aledañas; cuando hace frío (casi siempre) es manjar que de entrada, te va a calentar todo el cuerpo y será una experiencia de sabores entre epazote, ajo y el inigualable sabor casero del caldo y los deliciosos hongos del monte.

Ninelth Sandoval

Una vez que llegas al centro de Huasca, te vas a maravillar con el encanto de sus callesitas empedradas, el clima frío y montañoso, las artesanías y cabañas encantadoras por todos lados. Ahí te recomiendo comer en los portales, frente al mercado. La especialidad de la casa es la sopa de hongos, hechas en su mayoría con hongos recolectados en las montañas aledañas; cuando hace frío (casi siempre) es manjar que de entrada, te va a calentar todo el cuerpo y será una experiencia de sabores entre epazote, ajo y el inigualable sabor casero del caldo y los deliciosos hongos del monte. Además debes acompañarlo con una quesadilla de los múltiples guisos que ofrecen, y sin duda, un café de olla, en tacita de barro. No hay frío ni hambre que pueda contra esta receta típica del lugar.

Si caminas entre los comercios locales, encontrarás también panaderías antiguas, donde podrás comprar pan de pulque y piloncillo, perfecto para que sigas disfrutando en casa del delicioso sabor entre carbón, leña y montaña.

Huasca es un lugar mágico que te dará una experiencia en cada rinconsillo, callejón, o mirador donde estés. Toma tu tiempo para caminarlo, probar los diferentes dulces y antojitos locales, respirar el aroma a bosque y tierra húmeda y disfrutar del frío y el encanto único de éste bello pueblo.

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